Juan no tenía problemas y era feliz.

Un día empezó a sufrir dolores de cabeza, ligeros al principio, pero que fueron aumentando hasta llegar a ser insoportables. Afectado por este problema, Juan se decidió a ir al médico.

El especialista lo examinó, realizó radiografías, muestras de sangre, materia fecal, orina y por fin le dijo:

— Le tengo una noticia buena y una mala. La buena es que puedo curarle sus dolores de cabeza. La mala es que para hacerlo tendré que…

Visto en elprincipitopuntocom

inicio el autor al azar archivo ask me



Algunos derechos reservados - Diseño por Enrique Ulloa - Motorizado por tumblr